Querido 2024, te disfrutamos, la pasamos bien juntos, vivimos muchas aventuras, celebraciones, festivales, fiestas y demás. Nos reímos, vacilamos, pero ya es mucho, ahora queremos algo nuevo. ¡Ahora vamos por ese 2025 más empoderadas y confiadas!
Ya nos vamos despidiendo de este año, y por eso es el momento ideal para cerrar ciclos. Podemos reflexionar sobre lo vivido y empezar a plantearnos las metas para este nuevo año que viene, y dentro de todos estos ciclos, el más especial que nos acompaña mes a mes es: el ciclo menstrual.
¡Entendamos nuestro ciclo menstrual! ✨
El ciclo menstrual es como un “calendario interno” en el que, cada mes, pasamos por cuatro fases que influyen en nuestro cuerpo y emociones: la fase menstrual, folicular, ovulatoria y lútea. Desde los días de energía intensa hasta aquellos en los que preferimos un poco de calma, cada etapa es parte de lo que somos.

- Fase Menstrual (Días 1-5 aproximadamente)
Esta fase comienza el primer día de sangrado y dura entre 3 y 7 días, aunque puede variar de una persona a otra. Durante la menstruación, el revestimiento uterino (endometrio) se desprende y sale del cuerpo. Los niveles de estrógeno y progesterona son bajos, lo que puede provocar una disminución en los niveles de energía y el ánimo.
Algunas personas pueden experimentar calambres, dolor de espalda, sensibilidad en los senos y cambios de humor. Es común que la energía disminuya, lo que hace que muchas prefieran descansar. Es una buena fase para practicar autocuidado y priorizar el descanso. El yoga suave, las caminatas y el consumo de alimentos ricos en hierro y magnesio pueden ayudar a reducir el malestar.
- Fase Folicular (Días 6-14 aproximadamente)
La fase folicular comienza después de la menstruación y dura hasta la ovulación. Aquí es cuando el cuerpo comienza a preparar un óvulo en los ovarios. El revestimiento del útero también empieza a engrosarse nuevamente. Los niveles de estrógeno comienzan a aumentar, lo que incrementa la energía y el estado de ánimo.
Gracias al aumento del estrógeno, puedes sentir más energía, mayor capacidad de concentración y, en general, un mejor estado de ánimo. La piel también puede verse más brillante, y la libido suele aumentar. Este es un buen momento para realizar actividades físicas intensas, trabajar en proyectos creativos y sociales, y aprovechar el aumento de energía.
- Fase de Ovulación (Días 14-16 aproximadamente)
Esta es la fase en la que un óvulo maduro es liberado del ovario y viaja por las trompas de Falopio. Esta fase dura de 1 a 2 días y es el momento de mayor fertilidad. Los niveles de estrógeno alcanzan su punto máximo, mientras que la hormona luteinizante (LH) estimula la liberación del óvulo.
Muchas personas notan una piel más radiante, mayor atracción hacia los demás y un aumento en la libido. Puede haber una ligera molestia en el abdomen conocida como “mittelschmerz” (dolor de la ovulación). Aprovecha el aumento de confianza y energía para actividades sociales, presentaciones o momentos en los que quieras mostrarte segura y brillante.

- Fase Lútea** (Días 17-28 aproximadamente)
Después de la ovulación, el cuerpo lúteo (resto del folículo que contenía el óvulo) comienza a liberar progesterona, lo que ayuda a engrosar el revestimiento uterino en caso de que ocurra un embarazo. Si no hay embarazo, el cuerpo lúteo se desintegra y los niveles hormonales bajan. Los niveles de progesterona aumentan después de la ovulación, y hacia el final de esta fase, tanto la progesterona como el estrógeno disminuyen.
Los síntomas premenstruales (SPM) como hinchazón, sensibilidad en los senos, fatiga, irritabilidad y cambios de humor suelen aparecer en esta fase. La energía disminuye, y puedes sentirte más introspectiva. La segunda mitad de la fase lútea es ideal para reducir actividades intensas y enfocarse en el autocuidado. La meditación, las técnicas de relajación y una dieta rica en antioxidantes y fibra pueden ayudar a reducir los síntomas del SPM.
La llegada de un nuevo año es una oportunidad para abrazar ese ciclo, para aprender a escuchar cada señal de nuestro cuerpo y hacer de nuestro bienestar una prioridad. No se trata solo de decir adiós a un año; se trata de cerrar etapas con gratitud, aprendiendo a identificar nuestros momentos de mayor energía, reflexión y autocuidado.
En 2025, ¡vamos a sintonizarnos con cada fase del ciclo, a disfrutar el proceso y a estar aún más presentes en nuestro bienestar! Cerrar el ciclo del año también significa abrazar todos nuestros ciclos. Que el nuevo año llegue con más autoconocimiento, confianza y amor propio.
¡Por un 2025 en sintonía con nosotras mismas!

